domingo, agosto 6

Perfume.




Fue fácil llegar a ella,
un momento y otro mas y en un abrir y cerrar de ojos la luz se hizo,
se separo el día de la noche, el agua del vino.
Pensarás que fue una casualidad,
no.
He aprendido que las casualidades no existen,
somos jueguetes de un plan maestro,
un destino quizás ideado en el arranque de odio de un Dios cansado de ser bueno.
Cualquier cosa que hagamos para luchar en contra solo cumple los designios escritos en él.
No te esfuerces.
Bien sabes que no puedes cambiar nada,
que tu esperanza es inútil, asi como tus ganas absurdas de cambiar lo incambiable.
Por eso, escúchame cuando te digo:
lo que fue es lo que es y lo que es será.
Aunque te entiendo.
Tu esperanza te hace débil, y ni siquiera esta puede negar tu verdadera naturaleza;
Victima o victimario, no hay punto intermedio, tampoco elección.
Siempre lo he sabido.
Nunca el perfume de una flor ha sido otra cosa. Perfume, Solo perfume.
Efímeras, ingenuas, sin valor.
por eso no me tiembla el pulso para arrancarlas,
olerlas y tirarlas cuando ya no me pueden dar nada.
Y ella era como una flor.
La flor de las flores. Hermosa y aún era un capullo.
Pero tenía esa vida móvil,
esa capacidad de dar que la convierte en algo más o menos perfecto, casi divino.
Debía tenerla, y en el fondo albergaba la dulce certeza de que sería yo el primero en beber de su copa, el primero en muchas cosas...
Algo relativamente fácil, reina y señora de un jardín sin espinos ni zarzales,
desprenderla de su tallo para disfrutarla antes de que se marchitara era solo
cuestión de tiempo.
Y el tiempo siempre ha estado a mi favor, sin duda alguna.
Los que son como yo no envejecen, no se agrietan, no se oxidan.
La eternidad, el infinito, utopías para unos, falacias para otros, toman vida en nosotros Los Condenados.
Porque yo estaré aquí cuando tus nietos ya hayan muerto, y comeré carne
y beberé vino cuando tus huesos sean sólo polvo en una tumba.
Porque, ¡hay!
¡Cúantas cosas han visto mis ojos, y tantas aún por ver! cuantas verdades, cuantas
tragedias, tanto mal y tan poco bien!
Creedme cuando te digo que no hay bondad en el mundo, al menos no en este.
Sólo hay degeneración, dolor, miedo.
Y cada nueva generación es solo una versión más pérfida y cruel que la anterior;
reinventan su maldad y afirman lo que digo...
Pero aun hay almas como rosas, exhalando perfume, ajenas del mundo, ocultas en sus jardínes; musas, les dicen... ellas inspiran al amor; la perdición, que es la misma cosa.
Yo no pierdo el tiempo, no invierto en quimeras...
¡Hace muchas lunas atrás me enamoré una, dos, tres veces!
y ellas se extienguieron cuando intenté retenerlas conmigo en el Por Siempre.
Por eso te digo,
son como Flores.
Su magia radica en lo efímero de su naturaleza,
por eso núnca intentes poseerlas, no intentes mezclar tu alma con su perfume,
no eches lazos a su blancura, su magia, su aroma, su color. Estos son solo espejísmos.
Por eso amigo mío, bebe el néctar antes de que se seque la fuente,
antes de que se rompa la copa, antes de que sólo queden hojas secas, petalos mustios.
¡Oh, aquella rosa!…
¡Que dulce el perfume, el color!;
la apreté contra mi pecho, bebi de su copa...
fue mía mientras duró. No pedí más, no tome más, no forcé lo imposible,
no humille mi frente ante sus pétalos, no restregué mi carne contra sus espinas…
No lo hagas tú, Compañero, nunca te enamores de una flor, nunca.
Que el amor es una debilidad, y Dios no tiene piedad para los débiles,
los enfermos de amor, los perdidos.
Porque, ¡Hay de aquel que cambia su espada y su honor, por el perfume de una rosa!

.:Penélope Collado:.




2 comentarios:

jean mitchell dijo...

hey esta bien jevi, esta bien jevi como describes la flor,el perfume..muy profunde,gran sentido de conceptualidad....cool :)

Irving Axel J. Rivas Zarete dijo...

Jejeje... me acorde de la metafora de Exuperi en "El principito" donde la rosa representa en realidad un amor... Una vez mas me sorprendes... no ya en las relaciones, que me son familiares, si no en las ideas, en el punto de vista... qué mal que hablas tan poco...