viernes, abril 25

desahogo


Que porquería. Si te quedas en la misma acera, si cruzas la calle, si decides no salir de tu casa, si nunca entras, los hoteles son un asco y aquí se acabo el azúcar. Bah. No hay un término medio entre el recuerdo, la vida y el olvido. Y la niña dentro mío está harta de dibujar mndalas/jugar con rayuelas/destruir relojes. Pero, joder, no me queda de otra que perseguir quimeras que se desutopizan cuando, 5 segundos antes de la meta, viene el ventarrón de la locura y me hace mierda entre realidades.

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