miércoles, agosto 27

despues de III



30 minutos para amarnos amor amor
sobre las mismas sabanas y con la misma piel
mis muslos de siempre te abren sus goznes
un ultimo acto conciente antes de dajarme ir
perder la cordura y el corazón
en los lunares como guijarros de tu espalda color arena
ya las manos por las que deliro se aprendieron mi cintura
la manera exacta de hacerme ser viento y ser mujer.
30 minutos amor amor
y tu voz de siempre conjurando terremotos
el tiempo mece su guillotina pendular sobre nosotros
la vida no es justa -te digo- ni tu tampoco
que quisiera tenerte adentro y siempre
yo, que me inmolo un par de martes al mes
en tu vientre con tenacidad de suicida
cada vez como la primera
y descubro cuanto placer puede dar un pie
o el giro inesperado de tus caderas tibias
esto es amor, amor amor.
y luego la vorágine, el sismo, la caricia de dios, la divina muerte.
lo bueno termina pronto -tu sonries y dices algo sobre einstein y la relatividad-
30 minutos para repasarnos, en las mismas sabanas y con la misma piel
para aprenderte y dejar mi corazón
en el fondo de tus ojos.

8 comentarios:

OSCARELO dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
... dijo...

30 minutos, amor amor...

Me gusto!

Saludos

Santa Claus dijo...

jojojo Espero que te encuentres bien...No sabía que tu país era tan interesante. Espero que visites mi hi5 o el facebook...Y así te enteras de como va mi viaje y claro ves las fotografías que me tomaron en la zona colonial.

Un caluroso abrazo!

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http://santaclausensantodomingo.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Me encantó, no creo para nada que sea egocéntrico. Son deleitantes esas descripciones o esos sueños, esos deseos o esas experiencias. Y compartirlas esas palabras/formas, esas palabras/siluetas, esas palabras/ acción en un brindis colectivo. Salud…
Por qué 30 minutos nomás?
Carluis

Anónimo dijo...

El diagnóstico y la terapéutica

El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A enfermos, cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, o por la ausencia de los abrazos, y padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irreversible necesidad de decir estupideces.
El amor se puede provocar dejando caer un puñadito de polvo de quererme, como al descuido, en el café o en la sopa o en el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. El amor es sordo al Verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que pueda con él, pócima capaz de evitarlo, dunque las vivanderas pregonen, en los mercados, infalibles brebajes con garantía y todo.

Eduardo Galeano.

Anónimo dijo...

El devorador devorado

El pulpo tiene los ojos del pescador que lo atraviesa. Es de tierra el hombre que será comido por la tierra que le da de comer. Come el hijo a la madre y la tierra come al cielo cada vez que recibe la lluvia de sus pechos. La flor se cierra, glotona, sobre el pico del pájaro hambriento de sus mieles. No hay esperado que no sea esperador ni amante que no sea boca y bocado, devorador devorado: los amantes se comen entre sí de cabo a rabo, de punta a punta, todos toditos, todos poderosos todoposeídos, sin que quede sobrando la punta de una oreja ni un dedo del pie.

Eduardo Galeano.

eduardo juanito dijo...

que hermoso que escribas como escribes,que vivas como solo tu puedes vivir, cuando llegué a tu blog no se porque razón me senti vivo como hace mucho no la hacia...

¨ dijo...

es, usted, una mujer para fumar despacio. tenga compasion. tratenos bien.