jueves, agosto 14

después de. II.




la redondez de tus dedos llueve sobre mi
me rescata suavemente de la momentánea muerte,
de la dulce asfixia, de el disparo rutilante de ceguera
que trae consigo el temblor/ maremoto de mis entrañas.
mi cuerpo como miel liquida se desborda dulce sobre tu cama,
sobre tu cuerpo de minotauro adormecido.
las embestidas de tu marea brava -tifón ígneo de de mis océanos en calma- desbordaron tu espuma en mi vientre, me dejaron, Poseidon,
des
pa
rra

ma

da

en tu orilla.

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