miércoles, agosto 6

Rento una vida. Vendo la mía.



Me corté el pelo. Una vez más. Es la tercera vez en el año, aparte de los dos tintes (rojo y castaño claro) y las trenzas. Me miro constantemente en el espejo. Me canso de mi misma, de mi vida, de mi voz, mis demonios viejos, mis tristes ángeles de siempre. Quisiera poder cambiarme el rostro, la textura de mi piel, el nombre, los lunares. Dejar de ser yo, en fin. Pero no puedo. Y no es justo, carajo. No es justo. pé.

4 comentarios:

MemoPlus (Juan Carlos) dijo...

Pero, cada amanecer piensa en lo bela que eres cuando ves tu lunares, el color de tu pelo y ele stilo corto que te haces cuando quieres.

En que eres tú, única, en que eres la niña que juega a ser mujer, en que eres la mujer que quiere ser niña... En penelope... u.

Charles dijo...

Y no deberias...

Emanuel M. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Emanuel M. dijo...

por que no mejor aprender a querer lo que tienes?
Por que no ver esos cambios como en busqueda de una mejoria y no de un cambio total.
Nah, analisa bien eso :P Te gustaria ser un dopey cualquiera? XD