sábado, marzo 21

Volver.

En mi mente, las Penélopes del pasado son más hermosas y suaves de lo que, estoy segura, fueron cuando fueron. A ellas me aferro cuando la realidad me parece insuficiente. Y es esta necesidad de magia para llenar el calor y la rutina lo que me hace volver a esos lugares, a esas personas, a esos momentos. Y no se hasta que punto el ensueño se mimetiza con lo que de veras pasó. No se hasta que punto lo recordado es en realidad aquello me gustaría haber vivido.
La corriente de la memoria lava y pule los recuerdos como piedras de río. Y es que aun esos días de hambre donde supe odiarme y odiar a esta carne y a estos huesos por insistir en sostenerme en contra de mi voluntad,
Aun esos días, aparecen ante mis ojos idealizados con un velo otario de romanticismo y pureza. Y aunque la herida ya no duele, aunque a fuerza de mí haya a aprendido a no ser esa Penélope, aunque sepa mas que nadie la realidad tras los acertijos de la memoria hay días en los que esta me gana las batallas. Hay días.
Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Al que has sido infeliz, menos.

Pero hay una parte mía adicta al jaque mate.

1 comentario:

Nehemoth dijo...

Y estas consciente que una Penelope protagoniza un film llamado volver?.