domingo, abril 26

torpes ejercicios de soledad.



Cuando estoy sola, me habito, me descubro, me busco; hago mío este cuerpecito tan torpe/tan maravilloso, me planto frente al espejo y observo. recibo en mis mejillas ese un nuevo par de pecas, le digo adiós a lo que queda de mi cara de niña,perdono a mi piel, me perdono.
Cuando estoy sola, acaricio con calma estos muslos que te pertenecen, estos pies, estas cicatrices; toda la vida que a ti destino.
Cierro los ojos y te conjuro en la oscuridad queda de mis parpados; pero la los abro y no me queda mas que celebrar la luz que corre a través de ellos.
Y con los ojos bien abiertos y frente al espejo, observo el punto donde suavemente se deprime mi costado, la cintura universal del mundo en el que soy.
Miro mis pechos, los libero a la gravedad, devolviéndolos a su forma natural de gotas suspendidas.
Y mas allá, mi ombligo, esa cicatriz jovial, esa herida de lazo roto y vida nueva que me muestra tan frágil y humana, tan intima, tan de barro. mirándolo, pienso en esa eva primigenia, y en el diseño de su vientre triste y sin historia.
con mis manos, voy buscando mi centro, nido de amor donde te acuno,el vórtice húmedo del cual solo tú conoces el interior, el paraíso intrínseco que te pertenece. y morosa voy recreando sola el placer, me entrego a cataclismos egoístas y solitarios; ejercicios para no olvidar a sentir.

Cuando estoy sola, me habito,

es decir, me siembro paz, me adorno en flores
me lleno de tierra fértil para tí, esperando tranquila a que vengas y hagas crecer dentro de mí el árbol verde del amor
que solo medra
cuando tú
lo conjuras.

2 comentarios:

_WaSiKi_ dijo...

hermoso y profundo
gracias

La Azafata dijo...

No se porque lo etiquetas como cursi, a mi me fascino lo que te brinda la soledad y como le sacas provecho a tu reflejo!


Besos perpetuos..