domingo, abril 18

abrazos.


Me sorprende todavía como se nos entretejen las ternuras.


La querencia nos cierra las manos -ya descreídas en puños- en abrazos que sanan las llagas del olvido. El corazón, ávido de cariño, nos echa raíces en los momentos en los que a ratos no necesitamos espejos.

Después de conocernos, nunca somos los mismos.

2 comentarios:

Josseiяis dijo...

Interesante tu blog y tú..
Saludiitos!●๋•;)

Kes dijo...

Vaya vaya vaya...

es el eterno "borrarte de mi mente para verte de nuevo por primera vez"

me gusta tu blog :)