martes, mayo 4

La Derrota.

Ustedes, todos, Ulises.
Hombres de obsesiones anónimas.
Melancólicos de mierda que se asomaron a mis ojos buscando el recuerdo de otra.
Edipos.
Poetas sin tinieblas.
Niños de sus madres, hijos únicos con hermanos lejanos a los que nunca fui presentada.
Hombres copiosos de mirada con brumas, en la que me perdí y nunca supe cómo volver a encontrarme.
Hombres que me pusieron al borde de una literal muerte y yo apenas les di las gracias.
Hombres que le abrieron a otra su corazón en un continente que no es este, mientras me rompían a mí las entrañas en la mesa fría de un quirófano.
Perros de paso de moteles sin sábanas y luces rojas y sexo culpable y deseos obscuros.
Hombres que confundieron con ingenuidad mi juventud y me arrancaron de raíz los rastros de pureza de la sonrisa.
Hombres que en silencio me despojaron de todo jurando darme algo, y yo sólo guardo ahora cicatrices.
Hombres Ícaros que me dijeron; tu eres mis alas, y me derritieron en cenizas la sangre y el alma.
Hombres de lenguas tan ávidas como hirientes, que redujeron a rabias el paraíso que cultivaba esta Eva absurda sin secretos ni manzanas.
Extranjeros de si mismos que quisieron salvarse en mí sin entender que su piel era el verdadero límite.
Hombres por cuyo amor caminé sobre brasas sólo para entender que la hierba era más verde en su otra orilla.
Hombres que escriben largas cartas de amor a una musa rubia que no soy yo aunque joda.
Buenos amantes que me dieron amor y risa y ganas de vivir, 11 meses y 10 días, no más, no menos.
Hombres que ahora escuchan de boca de otras poemas que yo también viví para ellos, pero Benedetti ya no vale mierda en el nosotros oxidado que aun atesoro.
Hombres prisma que se fueron confusos después de romperme la luz de las retinas y descreerme uno a uno los misterios.

Odiseos que nunca entenderán el dolor con el cual se han clavado a mi historia.

A todos ustedes, Ulises, les digo, ya basta.
Esta Penélope no puede segur esperándolos, aunque quiera.
Esta Penélope se marchita y se desangra, sentada en el malecón de Ítaca mientras ustedes
pelan contra cíclopes, lestrigones
contra los demonios del mar en el nombre de otra,
guerras infértiles bendecidas por dioses crueles.
Esta Penélope que se excusa mientras teje y desteje un sudario para Laertes
sola en su afán de revivir memorias
para ustedes, Ulises, los que ha amado
con toda la fuerza de su fuerza
los que nunca llegarán
porque las leyendas al final siempre mienten
aquí, en Ítaca y en todos lados
y Penélope, la que espera,
sola con el huso en la mano
con las pupilas prendidas en el horizonte de un mar
Jónico
Caribe
esperando a un hombre que no llegará nunca,
ya se dio cuenta, con los dedos trémulos y el alma rota
que la mortaja de esperanza muerta que tejía
en el nombre del amor/
era para ella misma.

2 comentarios:

thony caro dijo...

HOY FUE UN DIA QUE ME HE DEDICADO A RECORRER BLOGS; ME HE ENCONTRADO CON UNA MARAVILLA DE ENTREGA ESCRITA DE UNA FORMA TAN PROFUNDA Y CON SENTIMIENTO REAL, QUE LA DISFRUTÉ MUCHISIMO.-
PENÉLOPE, UN NOMBRE MUY BELLO, PARA UNA PRiNCESA QUE QUIERE VIVIR; LA VIDA ES ESO VIVIR TAN INTENSAMENTE COMO SE PUEDA Y A LA MANERA QUE A UNO MAS LE GUSTE.-
TE FELICITO, PARA TU CORTA EDAD, TIENES UNAS ENTREGAS MUY MADURAS Y MUY SENSIBLES.-
FUE UN GUSTO ENCONTRARTE Y OJALÁ PUEDAS PASAR POR MI BLOG Y SEGUIR EN ESTE MUNDO FASCINANTE DE LA BLOGSFERA.-
CARIÑOS
thony caro.-
MI BLOG ES:

www.unarosaeneldesierto.blogspot.com

dante/romie dijo...

soberbio!!!