jueves, enero 13

La Derrota III

A los hombres les encanta decirlo. O a mi me encanta escucharlo, que más da.
Te quiero, aunque. Porque ellos a mí no me pueden amar y punto, sus laberintos y circunstancias nudosas -lo que en en un principio me llama a ellos- no los dejan.
Aunque no lo creas, aunque no lo demuestre, aunque quiera cambiarte, aunque vacile, aunque me comporte como un imbécil, aunque te  haya hecho llorar más veces de lo que tu orgullo te deja admitir.
Cuando me miro en el espejo me pregunto si es que no soy capaz de inspirar amor y calma, amor y más nada. Me palpo a ver si encuentro el fallo pero mis dedos no alcanzan.
Mientras me dibujo la máscara para lanzarme al pozo de los tiburones, los labios de la del espejo me dicen, la del problema eres tú. El taxi me espera abajo.

2 comentarios:

Nightmare dijo...

Diablos, que identificada por esto me siento en este mismísimo momento.

Amit dijo...

me guta