martes, enero 4

Mal de Ojo.

Me dan asco, los amantes.
Revolcándose en su amor, en sus gestos de amor que proclaman la misma ceguera una y otra vez, como si al mundo le interesara los detalles resobados de una intimidad que es igual a todas: cine, cena, sexo, abrazos, palabras viscosas.  Celebrándose en fotos y besos cual sanguijuelas grotescas explorándose las gargantas, como si el semen o las lágrimas fueran algo más que manchas en un sofá o la carne la prehistoria de nuestros despojos. Se dan de las manos, egoístas, en los parques y en las plazas y en las calles, y no les importa que en esas mismas plazas y lugares hayan tristes cadáveres andando en lágrimas y mierda en las aceras y en el alma de todas las historias rotas que salvan su memoria en las cosas, aguardando ser revividas por quienes aún las duelen.
Pero a los amantes no les importa, se encienden en neón y se inmolan, y se besan y se miran y a mi da rabia verlos despreocupados y brillantes, asquerosamente brillantes y hermosos en su delirio burbuja universo teatro.  Pero por suerte para el espectador, también el amor eventualmente acaba. Y los amantes desnudos ya de su locura binómica vuelven a ser lo que eran, en en lo que el amor te convierte cuando se va: el esqueleto de algo que una vez fue pero ya no, en la imposibilidad de la pureza, en repetidores mecánicos del sabotaje premeditado de lo hermoso. Esperaré que el amor (uno a uno, dos a dos) les rompa las costillas y el corazón a los que arañan mi calma con su fosforecencia imbécil. Esperaré hasta verlos vueltos autómatas rotos. Luego pondré a hervir más té y les daré la bienvenida a  ellos, mis iguales.

5 comentarios:

junior polanco dijo...

me encanta, como siempre!no mencionaste al sub-genero de amantes de facebook, jajajajjaja

Josseiяis dijo...

Perfecto.

Fernando Peralta dijo...

Bravo!

lissette arleni dijo...

Genial! :)*****

Deneb dijo...

Terrible y hermosa explosión de ira y asco ante la belleza. Cuidado se puede confundir con amargura...