miércoles, junio 1

Miércoles.

Tras el único tomacorrientes en pasillos y salones a la redonda, termino sentada en el piso húmedo de un baño público abarrotado mientras las mujeres que se arreglan me miran raro y las  bacterias trepan felices sobre mí, celebro el milagro de la electricidad, enciendo y con rapidez casi frenética busco en la pantalla el ícono que me abre tu nombre, que me lleva trae tu voz, tus ojos, esa calma de la que me declaro junkie sin planes de rehabilitación.
Te veo sonreír entre tu cansancio y no puedo ser
otra cosa
que un manojo de amor empapado de lluvia, llena de una felicidad discordante entre el desastre de este miércoles de putísima mierda. Se me olvida el agobio y los aguaceros, los exámenes, los libros de texto aun por leer, la falta de taxis, el exceso de café, el sentimiento de culpa por los cigarrillos que no debí haber fumado. Tú me dices I fucking love you y se evapora todo lo que encierra este miércoles raquítico y falto de glorias.
Heme aquí,
 en mi natural tercer mundo, en mi capitalismo tardío de palmeras y decadencia y mal gusto y variadísimos etcéteras.
Tú allá,
 en una ciudad de la cual sólo tengo imágenes de tv y artículos de Wikipedia para imaginarla, para evocarla como un lugar dónde nadie protesta por un 4%, hacerla algo más que un punto geográfico y así poblarla de rostros y de historias y de esquinas.
Pero coño, amor, tú y yo funcionamos. Así, cómo funcionan las cosas que valen la pena. Sin aspavientos y sin acertijos, con el futuro hermosamente peligroso abriéndose en este hoy, este yestermorrow, en este momento en que no te digo todo lo que debería decirte, en el que te digo te amo pero yo sé que no, que te estoy robando, que no te amo.
Que el amor es ya viejo y vulgar, harto gastado, vilipendiado, emputecido, mercantilizado, conservado en formol, etiquetado como agente cancerígeno por la FDA, mejorado con sabores naturales, amarillo 5 y rojo 666, el amor ya es tema recurrente en reality shows y telenovelas y canciones pop de teenstars vírgenes. Y te digo que te amo y no. No es amor porque aquí hay algo más. Lo sé porque he amado antes y no te amo. Aquí hay algo más, un dulce gato encerrado, un macuto sin nombre, un je ne sais quoi. Pero hasta que no me invente una nomenclatura para esta catarata cursi que me moja de esperanzas  lugares del alma que nunca alcanza la lluvia, hasta que no me llegue en una epifanía un sustantivo en mayúsculas para este desborde de lucidez que me hace capaz de acrobacias y de magias, de esta fe en ti que es todo menos ciega, un denominador para esta alegría que no teme al futuro. Amor, lo que quiero decir es que tú y yo funcionamos, de manera extraña y feliz, como fritos verdes con cátsup frío, inexplicablemente buenos cuando juntos.
 Amor, lo que te quiero decir es que  mi x está en función de tu y, que el país de mi piel tiene tu piel como única frontera, que los gogoles sólo se inventaron para medir el poder que tiene tu sonrisa para derretirme el alma, que tú eres mi spinal tap, contigo todo lo bueno sube a 11.
 Amor, lo que te quiero decir,
lo único que te quiero decir,
es que me muero por estar contigo.

3 comentarios:

F4rrel dijo...

hay seres que no merecen estar vivos... tú eres uno de ellos. y digo seres porque el "humano" no es capáz de entender el amor y de la forma en que veo que lo comprendes imagino que debes venir de una raza muy superior...

Dante dijo...

diablo... yo me sofoco cada vez k te leo Pé, en serio.

GENIAL!!

Anónimo dijo...

!!!